Mi trabajo nace del deseo de transformar la experiencia personal en forma, materia y símbolo.
La cerámica es mi manera de habitar el mundo, de conectar con lo esencial, de dar lugar a lo que muchas veces no puede ser dicho con palabras.
Trabajo con las manos, con el cuerpo, con la memoria. Mi práctica está profundamente atravesada por mi experiencia como mujer. A través del barro exploro temas como la feminidad, el cuidado, la vulnerabilidad, el vacío y lo sagrado que habita en lo cotidiano.
Mis piezas son íntimas, silenciosas, imperfectas. No busco la simetría ni la función, sino el gesto, la huella, la contención. Me interesa crear objetos que funcionen como espacios de recogimiento, de pausa, de conexión.
Más que objetos, veo mis obras como presencias. Cada una es una forma de sostener una emoción, una historia, una pregunta. Mi trabajo es, en el fondo, una búsqueda de sentido hecha con tierra y tiempo.
*Obras disponibles. Consultas y ventas por email.